La música es una herencia, no es propia de la persona, pero el sujeto tiene la responsabilidad de compartirla hasta donde sea posible.
Esta colección digital reúne el resultado de la investigación de campo realizada por Fernando Paredes entre los años 2009 y 2010 (Proyecto FONDART). Lo que escucharás a continuación no son grabaciones de estudio convencionales, sino un rescate de la memoria viva de Valdivia.
Compila cuecas, tonadas, valses y romances rescatados directamente. Cada pista es un fragmento de historia que documenta no solo la melodía, sino también las formas únicas de ejecución de la guitarra con rasgueos inéditos como el "Chocolito Juan" y la picardía de los cultores naturales, muchos de los cuales entregaron aquí su último testimonio sonoro.
Estas imágenes corresponden a la carátula, contraportada y librillo del disco compacto físico, el cual fue distribuido gratuitamente en escuelas, bibliotecas y entre las propias familias de los cultores de la Región de Los Ríos.
Este registro visual no es solo un complemento estético; constituye una evidencia documental del primer esfuerzo sistemático por catalogar los "finares" y "toquíos" valdivianos en un soporte profesional. Aquí se puede apreciar la estética y los textos originales con los que este patrimonio sonoro fue devuelto a su comunidad hace más de 15 años.
Por otro lado, se presentan sus composiciones propias, obras nacidas de su profunda conexión con la tierra y la vida campesina. En cada pista, interpretada con la maestría de la guitarra traspuesta y el canto auténtico, se puede apreciar la vigencia del folclore no como una pieza de museo, sino como una expresión viva que sigue creando historia en La Araucanía.
Más que un álbum de fotos, esta galería es un testimonio visual de la evolución artística y humana de la maestra María Molina. A través de estas imágenes, recorremos su trayectoria cronológica: desde sus primeros pasos en los escenarios y su juventud ligada al aprendizaje, hasta su consagración actual como referente indiscutible del canto campesino en el sur de Chile.
Las fotografías capturan momentos e instantes de su trabajo académico. Es un viaje en el tiempo que nos permite ver cómo, aunque los años pasen y los escenarios cambien, la esencia de la cantora y su guitarra se mantiene intacta, custodiando la identidad de su pueblo.